lunes, 16 de marzo de 2009

Galileo Galilei "El astrónomo visionario"

En Mayo de 1609, Galileo Galilei, por aquel entonces profesor de la Universidad de Padua, recibe una carta del francés Jacques Badovere, uno de sus antiguos alumnos, confirmándole un rumor insistente: la existencia de un telescopio que permite ver los objetos lejanos, permitiendo ver de cerca las estrellas invisibles para el ojo humano.

Con esta simple descripción Galileo fabrica su propio telescopio que a diferencia del ya existente, no deforma los objetos y los aumenta el doble que su oponente, en concreto “6 veces”. También es el único de la época que consigue obtener una imagen derecha gracias a la utilización de una lente divergente en el ocular.


Rápidamente fabrica un segundo telescopio capaz ya de aumentar “9 veces” que lo presenta al senado de Venecia. La demostración se lleva a cabo en el campanile de la plaza de San Marco, apareciendo la isla de Murano a los ojos de los espectadores a 300 metros, cuando en realidad se encuentra a 2 Kilómetros y medio.


(Campanile de la Plaza de San marco)


El astrónomo cede los derechos de su invento a la República de Venecia siendo recompensado y liberándose de las dificultades financieras que tenía.

En Noviembre de 1609 construye un telescopio que aumenta “20 veces” .



En Enero de 1610, constata la existencia de tres estrellas pequeñas alrededor de Júpiter. Después de varias noches de observación, descubre que en realidad son cuatro, y que giran alrededor del planeta.

A los cuatro satélites de Júpiter los llama Calixto, Europa, Ganímedes e Io.

Para él, Júpiter y sus cuatro satélites constituyen un modelo del sistema solar, y piensa que esta en condiciones de demostrar que todos los cuerpos celestes no giran alrededor de la tierra, como sostenía hasta entonces la teoría de Aristóteles.

En Marzo de 1610 publica el tratado al que llama “Sidereus Nuncius” en el que recoge todos sus descubrimientos.




(Fotografía de Ganímedes ocultandose detrás de Júpiter, tomada por el Hubble el 9 de abril del 2007)


Con el objetivo de ganar el mecenazgo de Cosimo II de Médici, cuarto Gran Duque de la Toscana, dedicó el Sidereus Nuncius a este noble italiano nombrando los cuatro satélites de Júpiter como "Estrellas Medici".

En Julio de 1610 orienta sus estudios hacia saturno y descubre su extraña apariencia, y en Septiembre de ese mismo año descubre las fases de Venus.

Los métodos de Galileo, basados en la observación y la experiencia en vez de la autoridad de los partidarios de las teorías geocéntricas (que se apoyan sobre el prestigio de Aristóteles), están en oposición completa con los suyos, hasta tal punto que Galileo rechaza compararse con ellos.


El cardenal Belarmino, ordena que la Inquisición realice una investigación discreta sobre Galileo a partir de junio de 1611.


En 1613 presenta el microscopio y sus trabajos de astronomía al francés Jean Tarde, que escribiría mas tarde sobre los hallazgos de Galilei.


En Febrero de 1616, Galileo envía su teoría de las mareas (Discorso del Flusso e Reflusso) al cardenal Orsini. Esta teoría pretendía demostrar que el movimiento de la Tierra producía las mareas, mientras que los astrónomos jesuitas ya anunciaban con acierto que las mareas eran producidas por la atracción de la luna. Ese mismo mes recibe la primera reprimenda del Santo Oficio.


Años después, en 1632, Galileo publica el libro “Diálogo sobre los principales sistemas del mundo” que versa sobre la estructura del Sistema solar, libro que para muchos no incluía las ideas de Nicolás Copérnico. La Santa Inquisición lo acusa, esta vez, de herejía.

(Galileo ante el Santo Oficio)

El 22 de Junio de 1633 se emite la sentencia: Galileo es condenado a la prisión de por vida (pena inmediatamente conmutada por residencia de por vida por Urbano VIII) y su obra es prohibida. El astrómo pronuncia igualmente la fórmula de abjuración que el Santo Oficio había preparado y agradeció a los diez cardenales que lo habían defendido, y en especial a los tres cardenales que habían pedido su exculpación.


Finalmente, la condena fue esta: la obligación de rezar una vez por semana los siete salmos penitenciales, durante el plazo de tres años, más la de no alejarse demasiado de su lujosa villa en Arcetri, pena esta última que fue levantada enseguida.


El texto de la sentencia es difundido por doquier. La noticia llega a Alemania a finales de agosto, en Bélgica en septiembre. Los decretos del Santo Oficio no se publicarán jamás en Francia, pero, prudentemente, René Descartes renuncia a la publicación de su Mundo.


Galileo permanece confinado en su residencia en su casa de Florencia desde Diciembre de 1633 a 1638. Allí recibe algunas visitas, lo que le permitió que alguna de sus obras en curso de redacción pudiera cruzar la frontera. Estos libros aparecieron en Estrasburgo y en París.


A fines de 1641, Galileo trata de aplicar la oscilación del péndulo a los mecanismos del reloj.


En Enero de 1642 el astrónomo muere.


A partir del papa Pío XII se comienza ha rendir homenaje al gran sabio que era Galileo. En 1939 este Papa, en su primer discurso a la Academia Pontificia de Ciencias, a pocos meses de su elección al papado, describe a Galileo cómo "el más audaz héroe de la investigación ... sin miedos a lo preestablecido y los riesgos a su camino, ni temor a romper los monumentos".

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